INTEGRACIÓN FINAL, PROYECTO PERSONAL Y CIERRE DE FORMACIÓN
Durante este módulo realizarás una integración global de toda la formación.
Reflexionarás sobre tu recorrido, identificarás los aprendizajes más importantes y diseñarás tu propio proyecto personal de continuidad.
El objetivo no consiste en demostrar conocimientos.
El objetivo consiste en reconocer cómo deseas seguir caminando a partir de aquí.
Lecciones
Existe una tendencia muy humana.
Mirar siempre hacia adelante.
Pensar en lo siguiente.
En lo que falta.
En aquello que todavía no hemos conseguido.
Y aunque esa mirada puede resultar útil, también posee un riesgo.
Olvidar todo lo que ya hemos recorrido.
Por ello, antes de continuar avanzando, vamos a detenernos.
No para juzgar el camino.
No para evaluarlo.
Sino para observarlo.
Porque muchas veces comprendemos mejor una experiencia cuando la contemplamos con cierta perspectiva.
Y precisamente eso es lo que haremos en esta lección.
El valor de detenerse
Detenerse no significa dejar de avanzar.
A veces detenerse es la mejor forma de comprender.
Cuando observamos el recorrido con calma descubrimos detalles que habían pasado desapercibidos.
Aprendizajes.
Cambios.
Momentos importantes.
Transformaciones silenciosas.
Y muchas veces estos descubrimientos resultan tan valiosos como cualquier nuevo contenido.
Recordar el punto de partida
Intenta recordar el momento en que comenzaste esta formación.
¿Cómo te sentías?
¿Qué expectativas tenías?
¿Qué dudas aparecían?
¿Qué te motivó a empezar?
Volver a ese instante puede ayudarte a reconocer la magnitud del recorrido realizado.
Porque la evolución suele apreciarse mejor cuando recordamos desde dónde partimos.
Transformaciones visibles
Algunos cambios resultan fáciles de reconocer.
Por ejemplo:
• Mayor comodidad en suspensión.
• Más movilidad.
• Mejor coordinación.
• Más confianza corporal.
• Más recursos de práctica.
Estos cambios visibles suelen ser importantes porque nos muestran la dimensión tangible del aprendizaje.
Transformaciones invisibles
Sin embargo, muchas de las transformaciones más profundas suelen ser invisibles.
Aparecen en:
• La paciencia.
• La escucha.
• La presencia.
• La confianza.
• La relación con el error.
• La capacidad de adaptación.
Y aunque no siempre se vean desde fuera, suelen tener un enorme impacto en nuestra vida.
Reconocer los desafíos
Todo proceso significativo incluye dificultades.
Momentos de duda.
Momentos de frustración.
Momentos de cansancio.
Y precisamente por eso resulta importante reconocerlos.
Porque muchas veces los desafíos no fueron obstáculos.
Fueron maestros.
Nos enseñaron paciencia.
Humildad.
Perseverancia.
Y confianza.
Agradecer el recorrido
La gratitud no consiste en negar las dificultades.
Consiste en reconocer el valor de la experiencia completa.
Lo fácil.
Lo difícil.
Lo agradable.
Lo desafiante.
Todo forma parte del aprendizaje.
Y todo contribuye a construir la persona que somos hoy.
El camino continúa
Mirar atrás no significa quedarse atrás.
Significa comprender mejor desde dónde seguimos avanzando.
Porque cuanto más claramente reconocemos el recorrido realizado, más conscientemente podemos elegir la dirección futura.
Filosofía IEYA
Dentro del IEYA creemos que cada alumna posee un camino único.
No medimos el valor de una práctica por la cantidad de posturas aprendidas.
Lo medimos por la profundidad de la experiencia vivida.
Y por la calidad de la relación que se ha construido con el movimiento.
Observación IEYA
A veces el crecimiento más importante no es convertirse en alguien diferente.
Es reconocer capacidades que ya estaban dentro de nosotros y que simplemente necesitaban espacio para manifestarse.
Tip IEYA
Antes de continuar con la formación, dedica unos minutos a observar fotografías, notas o recuerdos de tu inicio.
Observa cuánto ha cambiado tu mirada.
Actividad de integración
Escribe una breve línea temporal de tu recorrido durante la formación.
Incluye:
• El momento de inicio.
• Los aprendizajes más importantes.
• Los mayores desafíos.
• Los descubrimientos más significativos.
Diario de Vuelo IEYA
Completa las siguientes frases:
«Cuando comencé esta formación…»
«Lo que más ha cambiado en mí es…»
«Mirando atrás descubro que…»
Idea clave de la lección
Comprender el camino recorrido nos permite reconocer el valor de la experiencia vivida. Al mirar atrás con atención descubrimos aprendizajes, transformaciones y recursos que muchas veces permanecían ocultos mientras avanzábamos.
A medida que nos acercamos al final de una formación, es frecuente dirigir la atención hacia aquello que todavía no sabemos.
Hacia aquello que nos queda por aprender.
Hacia aquello que aún queremos explorar.
Sin embargo, existe una pregunta igualmente importante.
¿Qué recursos poseo ya?
¿Qué herramientas he desarrollado durante este camino?
¿Qué capacidades puedo seguir utilizando a partir de ahora?
Esta lección nace precisamente para responder a esas preguntas.
Porque una formación adquiere verdadero valor cuando la persona descubre que puede continuar caminando por sí misma.
Y para ello resulta esencial reconocer todo lo que ya ha construido.
Más recursos de los que imaginamos
Muchas veces subestimamos nuestros propios aprendizajes.
Porque nos acostumbramos a ellos.
Porque dejan de parecernos extraordinarios.
Porque se vuelven familiares.
Sin embargo, cuando observamos con atención descubrimos que hemos desarrollado capacidades que antes no estaban disponibles de la misma manera.
Y reconocerlas fortalece enormemente la confianza.
El conocimiento del cuerpo
Uno de los recursos más valiosos adquiridos durante esta formación es una comprensión más profunda del propio cuerpo.
Ahora conoces mejor:
• Cómo se mueve.
• Cómo se adapta.
• Cómo responde al esfuerzo.
• Cómo responde al descanso.
• Cómo expresa sus necesidades.
Este conocimiento constituye una herramienta que puede acompañarte durante toda la vida.
La capacidad de escuchar
Aprender a escuchar el cuerpo es una habilidad extraordinariamente valiosa.
Porque permite tomar decisiones más conscientes.
Más respetuosas.
Más ajustadas a las necesidades reales de cada momento.
La escucha corporal no elimina todas las dificultades.
Pero sí aporta una orientación muy valiosa para relacionarnos con ellas.
La respiración como herramienta
A lo largo de esta formación hemos descubierto que la respiración es mucho más que un proceso automático.
Es una compañera.
Una referencia.
Un recurso disponible en cualquier momento.
Ahora dispones de una herramienta que puede acompañarte:
• Durante la práctica.
• Durante el descanso.
• Durante momentos de tensión.
• Durante procesos de aprendizaje.
• Durante situaciones cotidianas.
Y ese recurso siempre está contigo.
La capacidad de adaptarte
Uno de los aprendizajes más importantes del Yoga Aéreo consiste en desarrollar adaptación.
La capacidad de responder a circunstancias cambiantes.
Ajustar.
Modificar.
Escuchar.
Elegir.
Esta flexibilidad resulta enormemente valiosa tanto dentro como fuera del columpio.
La construcción de prácticas personales
Ahora ya no dependes exclusivamente de una secuencia externa.
Has aprendido:
• A escuchar tus necesidades.
• A identificar objetivos.
• A combinar recursos.
• A crear experiencias coherentes.
Esta autonomía constituye uno de los grandes logros de la formación.
La confianza adquirida
La confianza no aparece de repente.
Se construye.
A través de experiencias.
De descubrimientos.
De pequeños logros.
De desafíos superados.
A lo largo del recorrido has desarrollado una confianza basada en la experiencia real.
Y esa confianza puede seguir creciendo con cada nueva práctica.
La capacidad de regresar
Uno de los recursos más valiosos que puede desarrollar una practicante consiste en saber regresar.
Regresar después de una pausa.
Después de una etapa difícil.
Después de una temporada de menor actividad.
Saber regresar representa una fortaleza enorme.
Porque garantiza la continuidad del camino.
La atención y la presencia
Ahora dispones de herramientas para cultivar atención.
Para observar.
Para percibir.
Para habitar la experiencia con mayor profundidad.
Y estas capacidades pueden enriquecer muchos ámbitos de tu vida.
No solo la práctica aérea.
Aprender a confiar en el proceso
A lo largo de la formación has descubierto que el aprendizaje no siempre ocurre de manera inmediata.
Que algunas comprensiones necesitan tiempo.
Que algunos cambios aparecen gradualmente.
Esta confianza en los procesos constituye un recurso extraordinariamente valioso para cualquier etapa futura.
Lo que ya no puede perderse
Existen conocimientos que pueden olvidarse.
Existen secuencias que pueden desvanecerse con el tiempo.
Pero ciertas experiencias dejan huellas profundas.
La sensación de suspensión.
La comprensión corporal.
La capacidad de escucha.
La confianza desarrollada.
Estas experiencias forman parte ya de tu recorrido.
Y seguirán acompañándote.
Recursos visibles e invisibles
Algunos recursos son fáciles de identificar.
Más movilidad.
Más coordinación.
Más control corporal.
Otros son más sutiles.
Más paciencia.
Más calma.
Más presencia.
Más confianza.
Ambos poseen el mismo valor.
Porque ambos contribuyen a enriquecer la práctica y la vida.
El verdadero objetivo
Quizá el objetivo más importante de esta formación no ha sido enseñarte una serie de contenidos.
Quizá ha sido ayudarte a descubrir que ya dispones de recursos suficientes para continuar explorando.
Para seguir aprendiendo.
Para seguir creciendo.
Y para construir una relación duradera con el Yoga Aéreo.
Filosofía IEYA
Dentro del IEYA creemos que una buena formación no crea dependencia.
Crea autonomía.
No busca que la alumna necesite constantemente una guía externa.
Busca ayudarla a desarrollar recursos propios.
Y precisamente por eso reconocer esos recursos constituye una parte fundamental del cierre de este camino.
Observación IEYA
La confianza no nace de saberlo todo.
Nace de reconocer que ya disponemos de herramientas para seguir aprendiendo.
Tip IEYA
Haz una lista de todos los recursos que has desarrollado durante esta formación.
Te sorprenderá descubrir cuántos son.
Actividad de integración
Divide una hoja en dos columnas.
En la primera escribe:
«Lo que sabía antes de comenzar.»
En la segunda:
«Lo que sé ahora.»
Observa las diferencias.
Diario de Vuelo IEYA
Completa las siguientes frases:
«El recurso más valioso que he desarrollado es…»
«Ahora confío más en mi capacidad para…»
«Hoy he descubierto que ya dispongo de…»
Idea clave de la lección
La verdadera autonomía nace cuando reconocemos los recursos que ya hemos desarrollado. Escucha corporal, respiración, adaptación, presencia, confianza y capacidad de construir prácticas personales constituyen herramientas valiosas que pueden acompañarnos durante toda la vida.
A lo largo de esta formación has aprendido muchas cosas.
Has comprendido mejor tu cuerpo.
Has desarrollado recursos para moverte con mayor conciencia.
Has explorado la respiración.
La presencia.
La suspensión.
La construcción de prácticas personales.
Sin embargo, ahora aparece una pregunta diferente.
¿Qué quiero hacer con todo esto?
Porque el aprendizaje adquiere verdadero valor cuando encuentra una dirección.
Cuando se convierte en una elección consciente.
Cuando deja de ser únicamente conocimiento y empieza a transformarse en proyecto personal.
Esta lección está dedicada precisamente a eso.
A diseñar tu propio camino.
No el camino de otra persona.
No el camino ideal.
Sino el camino que tiene sentido para ti.
La práctica como elección
Con frecuencia pensamos que una práctica se construye únicamente a través de acciones.
Sin embargo, toda práctica comienza con una elección.
La elección de regresar.
De reservar tiempo.
De escuchar.
De seguir explorando.
Cada vez que eliges practicar estás fortaleciendo una dirección en tu vida.
Por ello, diseñar un camino personal comienza reconociendo qué es lo que realmente deseas cultivar.
No existe un único destino
Cada practicante encuentra algo diferente en el Yoga Aéreo.
Algunas personas buscan bienestar.
Otras movilidad.
Otras regulación.
Otras confianza.
Otras disfrute.
Otras una combinación de todas ellas.
No existe una única respuesta correcta.
Y precisamente por eso resulta importante descubrir cuál es la tuya.
La importancia de la intención
Los objetivos pueden cambiar.
Las circunstancias pueden cambiar.
Pero la intención suele permanecer durante más tiempo.
Por ello, antes de preguntarte qué quieres conseguir, puede resultar útil preguntarte:
¿Qué quiero cultivar?
Por ejemplo:
• Más presencia.
• Más bienestar.
• Más confianza.
• Más libertad corporal.
• Más escucha.
• Más equilibrio.
La intención aporta dirección sin generar rigidez.
Construir una visión personal
Una visión no es un plan cerrado.
Es una orientación.
Una imagen general de hacia dónde queremos caminar.
Cuando disponemos de una visión, las decisiones cotidianas resultan más sencillas.
Porque sabemos qué estamos alimentando con nuestra práctica.
Pensar a largo plazo
Muchas veces diseñamos nuestras prácticas pensando únicamente en las próximas semanas.
Sin embargo, el Yoga Aéreo puede acompañarnos durante años.
Por ello, resulta interesante preguntarse:
¿Cómo me gustaría relacionarme con esta práctica dentro de un año?
¿Y dentro de cinco años?
Estas preguntas ayudan a ampliar la perspectiva.
Lo que quiero conservar
No todo consiste en adquirir cosas nuevas.
También es importante identificar aquello que deseamos conservar.
Quizá una nueva forma de respirar.
Una mayor escucha corporal.
Una relación más amable con el movimiento.
Una sensación de bienestar.
Reconocer estos tesoros nos ayuda a protegerlos y cultivarlos.
Lo que quiero seguir explorando
El aprendizaje nunca termina.
Siempre aparecen nuevas preguntas.
Nuevas curiosidades.
Nuevos intereses.
Identificar aquello que queremos seguir explorando mantiene viva la relación con la práctica.
Quizá quieras profundizar en:
• La movilidad.
• La respiración.
• La suspensión.
• La relajación.
• La consciencia corporal.
• La exploración creativa del movimiento.
Toda curiosidad puede convertirse en una puerta de crecimiento.
Diseñar desde la realidad
Una visión útil debe ser compatible con la vida real.
Con nuestras responsabilidades.
Con nuestro tiempo disponible.
Con nuestros ritmos.
Por ello, el mejor proyecto personal no suele ser el más ambicioso.
Suele ser el más sostenible.
La práctica que puede permanecer
Imagina una práctica que puedas sostener durante años.
No necesariamente perfecta.
No necesariamente intensa.
Simplemente posible.
Real.
Compatible con tu vida.
Esa práctica suele tener mucho más valor que cualquier ideal inalcanzable.
Porque las pequeñas acciones sostenidas generan transformaciones profundas.
Crear compromisos alcanzables
A veces diseñamos planes tan exigentes que terminamos abandonándolos.
Por ello, resulta más útil crear compromisos sencillos y realistas.
Por ejemplo:
• Practicar dos veces por semana.
• Dedicar diez minutos diarios a la respiración.
• Realizar una sesión restaurativa los domingos.
• Mantener un pequeño Diario de Vuelo personal.
Los compromisos sostenibles suelen durar mucho más que las promesas grandiosas.
La flexibilidad del camino
Tu proyecto personal no necesita ser rígido.
Puede evolucionar.
Puede transformarse.
Puede adaptarse a nuevas circunstancias.
La flexibilidad permite que la práctica siga acompañándote durante diferentes etapas de la vida.
Y precisamente por eso constituye una de las cualidades más importantes de cualquier visión a largo plazo.
El compromiso consciente
Existe una gran diferencia entre obligación y compromiso.
La obligación genera tensión.
El compromiso genera dirección.
Cuando elegimos conscientemente cuidar nuestra práctica, aparece una energía diferente.
Más estable.
Más amable.
Más duradera.
Y mucho más compatible con el bienestar.
El futuro sigue abierto
No necesitas tener todas las respuestas.
No necesitas diseñar todo el camino.
Basta con reconocer la dirección.
La práctica continuará enseñándote.
La experiencia continuará transformándose.
Y nuevas comprensiones seguirán apareciendo.
El camino sigue abierto.
Y eso forma parte de su belleza.
Filosofía IEYA
Dentro del IEYA creemos que cada alumna debe construir una relación única con el Yoga Aéreo.
No buscamos crear practicantes idénticas.
Buscamos ofrecer herramientas para que cada persona encuentre su propia manera de volar.
Por ello, el proyecto más importante de esta formación no es una postura.
Es la relación que eliges construir contigo misma.
Observación IEYA
La mejor visión de futuro no es la más espectacular.
Es aquella que te inspira y que realmente puedes habitar.
Tip IEYA
En lugar de preguntarte:
«¿Qué quiero conseguir?»
Prueba a preguntarte:
«¿Qué tipo de relación quiero construir con mi práctica?»
La respuesta suele ser mucho más profunda.
Actividad de integración
Escribe una página titulada:
Mi Camino Personal en el Yoga Aéreo
Incluye:
• Lo que deseo conservar.
• Lo que deseo desarrollar.
• Lo que deseo explorar.
• Lo que deseo aprender.
• Cómo quiero sentirme durante mi práctica.
• Qué lugar deseo que ocupe el Yoga Aéreo en mi vida.
Diario de Vuelo IEYA
Completa las siguientes frases:
«Mi práctica ideal sería…»
«Lo que más deseo cultivar es…»
«Dentro de un año me gustaría…»
«La relación que quiero construir con el Yoga Aéreo es…»
Idea clave de la lección
Diseñar un camino personal significa elegir conscientemente la dirección que queremos dar a nuestra práctica. Más importante que alcanzar objetivos concretos es construir una relación sostenible, significativa y auténtica con el Yoga Aéreo, una relación capaz de acompañarnos durante muchos años.
A lo largo de esta formación hemos hablado muchas veces del vuelo.
Del cuerpo suspendido.
De la gravedad.
Del movimiento.
De la respiración.
De la presencia.
Sin embargo, existe otra dimensión del vuelo que merece ser explorada.
Una dimensión simbólica.
Una dimensión profundamente humana.
Porque el vuelo no solo describe una experiencia física.
También puede representar una forma de transformación.
Una forma de crecimiento.
Una forma de relación con el cambio.
Por ello, esta lección no trata únicamente sobre el columpio.
Trata sobre aquello que el vuelo puede enseñarnos acerca de nosotros mismos.
El deseo humano de elevarse
Desde tiempos antiguos, el ser humano ha sentido fascinación por el vuelo.
Aparece en los mitos.
En las leyendas.
En los cuentos.
En los sueños.
El vuelo simboliza algo más que desplazarse por el aire.
Simboliza libertad.
Perspectiva.
Transformación.
Posibilidad.
Y quizá por eso la experiencia de suspensión resulta tan significativa para muchas personas.
Soltar el suelo conocido
Toda transformación comienza con un pequeño acto de valentía.
Abandonar algo conocido.
Dar un paso hacia lo desconocido.
Cuando entramos en el columpio ocurre algo parecido.
Dejamos atrás nuestras referencias habituales.
Y durante unos instantes aprendemos a habitar una realidad diferente.
Esta experiencia puede recordarnos que el crecimiento suele comenzar cuando nos permitimos salir de lo familiar.
Aprender a confiar
Uno de los grandes aprendizajes del vuelo consiste en la confianza.
No una confianza ingenua.
No una confianza ciega.
Una confianza construida a través de la experiencia.
La confianza de descubrir que podemos adaptarnos.
Que podemos aprender.
Que podemos encontrar equilibrio incluso en situaciones nuevas.
Y esta confianza puede extenderse mucho más allá del columpio.
La transformación no siempre es visible
Vivimos en una cultura que suele valorar aquello que puede verse.
Los resultados.
Los logros.
Los cambios externos.
Sin embargo, muchas transformaciones importantes ocurren de manera silenciosa.
Una nueva forma de respirar.
Una nueva relación con el error.
Una mayor paciencia.
Una mayor capacidad de escucha.
Estas transformaciones pueden parecer pequeñas.
Pero poseen una enorme profundidad.
La relación con el miedo
Toda experiencia de crecimiento incluye cierto grado de incertidumbre.
Y donde existe incertidumbre, a veces aparece el miedo.
El Yoga Aéreo no elimina el miedo.
Pero puede enseñarnos a relacionarnos con él de una manera diferente.
A observarlo.
A comprenderlo.
A seguir avanzando sin necesidad de luchar constantemente contra él.
Y esta habilidad resulta extraordinariamente valiosa en cualquier ámbito de la vida.
La adaptación como fortaleza
El vuelo nos recuerda continuamente algo importante.
No siempre podemos controlar las circunstancias.
Pero sí podemos desarrollar nuestra capacidad de adaptación.
Esta capacidad aparece una y otra vez durante la práctica.
Y poco a poco descubrimos que adaptarse no significa rendirse.
Significa colaborar con la realidad.
Y esa colaboración suele generar una enorme sensación de libertad.
Cambiar la perspectiva
Cuando el cuerpo se suspende, la perspectiva cambia.
Observamos el espacio desde otro lugar.
Y muchas veces también aprendemos a observar nuestras experiencias desde nuevas perspectivas.
La práctica nos recuerda que existen muchas maneras de mirar una situación.
Y que a veces un pequeño cambio de perspectiva transforma completamente nuestra comprensión.
La importancia de la presencia
El vuelo ocurre aquí.
Ahora.
No puede experimentarse en el pasado.
Ni en el futuro.
Solo en el presente.
Y precisamente por eso la suspensión puede convertirse en una poderosa invitación a habitar el momento.
A regresar.
A sentir.
A participar plenamente en la experiencia.
La belleza del proceso
Con frecuencia asociamos la transformación con grandes cambios.
Sin embargo, muchas veces la verdadera transformación ocurre a través de pequeños pasos sostenidos.
Una respiración.
Una práctica.
Una observación.
Un descubrimiento.
Y cuando miramos atrás, descubrimos que todos esos pequeños momentos han construido algo mucho más grande.
El vuelo interior
Existe un vuelo que no depende del columpio.
No depende de las posturas.
No depende de las habilidades físicas.
Es el vuelo que aparece cuando ampliamos nuestra comprensión.
Cuando desarrollamos confianza.
Cuando aprendemos a escucharnos.
Cuando comenzamos a relacionarnos con nosotros mismos de una manera más consciente.
Ese vuelo interior puede acompañarnos toda la vida.
Lo que el vuelo nos enseña
Quizá cada persona encuentre una enseñanza diferente.
Para algunas será confianza.
Para otras libertad.
Para otras presencia.
Para otras adaptación.
Y precisamente ahí reside la riqueza de la experiencia.
El vuelo no ofrece una única respuesta.
Invita a formular nuevas preguntas.
Filosofía IEYA
Dentro del IEYA entendemos que el Yoga Aéreo es mucho más que una práctica física.
Es una experiencia de exploración.
Un espacio donde el cuerpo, la respiración y la conciencia pueden encontrarse.
Y donde cada alumna puede descubrir su propia forma de comprender el vuelo.
Observación IEYA
El verdadero vuelo no consiste en elevar el cuerpo.
Consiste en ampliar la forma en que habitamos nuestra experiencia.
Tip IEYA
Pregúntate:
¿Qué representa el vuelo para mí en este momento de mi vida?
Permite que la respuesta aparezca sin necesidad de buscarla.
Actividad de integración
Escribe una reflexión titulada:
Lo que el vuelo me ha enseñado
Incluye:
• Los aprendizajes más importantes.
• Los desafíos más significativos.
• Las transformaciones más profundas.
• Lo que deseas seguir descubriendo.
Diario de Vuelo IEYA
Completa las siguientes frases:
«Para mí, volar significa…»
«La mayor enseñanza que me ha ofrecido esta práctica es…»
«Hoy comprendo que la transformación…»
«Lo que deseo seguir explorando es…»
Idea clave de la lección
El vuelo puede entenderse como una metáfora de transformación. A través de la suspensión, la adaptación, la confianza y la presencia, descubrimos recursos que van mucho más allá del movimiento y que pueden acompañarnos en nuestro crecimiento personal y en nuestra forma de relacionarnos con la vida.
Toda travesía tiene un comienzo.
Y toda travesía tiene un final.
Pero algunos finales son diferentes.
Porque no representan una despedida.
Representan una transformación.
Representan el momento en que dejamos de ser la persona que inició el camino.
Y comenzamos una nueva etapa llevando con nosotros todo aquello que hemos aprendido.
Esta lección marca el cierre de la formación de 80 horas de Yoga Aéreo con Columpio Elástico del Instituto Europeo de Yoga Aéreo.
Pero también marca el inicio de una nueva relación con la práctica.
Una relación más autónoma.
Más consciente.
Más personal.
Por ello, antes de despedirnos, vamos a detenernos una última vez.
Para observar.
Para integrar.
Y para celebrar el camino recorrido.
El final como comienzo
Con frecuencia entendemos los finales como puntos de llegada.
Como lugares donde algo termina.
Sin embargo, muchas experiencias importantes funcionan de otra manera.
La formación concluye.
Pero la práctica continúa.
Los contenidos terminan.
Pero el aprendizaje sigue desarrollándose.
Y precisamente por eso este cierre no debe entenderse como una conclusión definitiva.
Debe entenderse como una transición.
Un paso hacia una nueva etapa.
Todo lo que has construido
A lo largo de este recorrido has desarrollado conocimientos y experiencias que ahora forman parte de ti.
Has aprendido:
• A comprender mejor tu cuerpo.
• A relacionarte con la suspensión.
• A utilizar la respiración como recurso.
• A construir prácticas personales.
• A escuchar tus necesidades.
• A desarrollar presencia.
• A adaptar la práctica a diferentes momentos.
• A confiar más en tu propia experiencia.
Todo ello constituye un patrimonio personal que seguirá acompañándote.
El valor de la experiencia vivida
Existen aprendizajes que pueden estudiarse.
Y existen aprendizajes que solo pueden vivirse.
La sensación de suspensión.
La experiencia de la respiración consciente.
La confianza que aparece después de un desafío.
La calma que surge durante una práctica profunda.
Estas experiencias forman parte de tu recorrido.
Y poseen un valor que va más allá de cualquier explicación teórica.
Reconocer la transformación
Quizá algunos cambios sean evidentes.
Quizá otros sean más sutiles.
Pero seguramente existe una diferencia entre la persona que comenzó esta formación y la persona que la termina.
No porque se haya convertido en alguien completamente distinto.
Sino porque ha ampliado recursos.
Perspectivas.
Comprensiones.
Y formas de relacionarse consigo misma.
Reconocer esa transformación constituye una parte importante del cierre.
El Yoga Aéreo como compañero de camino
A partir de ahora, el Yoga Aéreo puede ocupar diferentes lugares en tu vida.
Puede ser una herramienta de bienestar.
Una práctica corporal.
Un espacio de regulación.
Una forma de exploración.
Un momento de encuentro contigo misma.
No existe una única manera correcta.
Lo importante es que la relación continúe siendo auténtica y significativa para ti.
Confiar en lo aprendido
A veces pensamos que necesitamos aprender mucho más antes de estar preparadas.
Sin embargo, una parte importante de este cierre consiste en reconocer algo sencillo.
Ya dispones de recursos.
Ya dispones de experiencia.
Ya dispones de herramientas para continuar explorando.
No necesitas saberlo todo para seguir avanzando.
Necesitas confiar en el camino que ya has recorrido.
El permiso para seguir descubriendo
La formación termina.
Pero la curiosidad no.
La exploración no.
El aprendizaje no.
Y eso es una magnífica noticia.
Porque significa que todavía existen nuevas preguntas.
Nuevas experiencias.
Nuevas comprensiones.
El vuelo continúa.
Simplemente cambia de forma.
Una práctica viva
La práctica más valiosa no es la que permanece inmóvil.
Es la que evoluciona.
La que se adapta.
La que responde a las diferentes etapas de la vida.
Por ello, permite que tu práctica siga creciendo contigo.
Permite que cambie cuando sea necesario.
Permite que continúe enseñándote.
Celebrar el recorrido
Celebrar no significa presumir.
Significa reconocer.
Valorar.
Agradecer.
Observar todo aquello que ha sido posible.
Y reconocer el esfuerzo, la dedicación y la presencia que te han traído hasta aquí.
Porque ningún aprendizaje significativo ocurre por casualidad.
El espíritu del IEYA
El Instituto Europeo de Yoga Aéreo nació con una intención sencilla.
Crear un espacio donde el vuelo pudiera convertirse en una experiencia consciente.
Segura.
Humana.
Transformadora.
Y si has llegado hasta aquí, ya formas parte de esa comunidad de personas que han decidido explorar el movimiento desde la escucha, la presencia y el respeto.
Una despedida que no es una despedida
Quizá esta sea la última lección.
Pero no es el final del camino.
Cada práctica futura.
Cada respiración consciente.
Cada momento de escucha.
Cada instante de suspensión.
Continuará escribiendo la historia que hoy solo estamos cerrando parcialmente.
Porque el vuelo continúa.
Y tú también.
Filosofía IEYA
No medimos el éxito de una formación por la cantidad de información transmitida.
Lo medimos por la capacidad de la alumna para continuar caminando por sí misma.
Si esta formación te ha ayudado a desarrollar una relación más consciente con tu cuerpo, con tu respiración y con tu práctica, entonces el propósito se ha cumplido.
Observación IEYA
El final de una formación no marca el final del aprendizaje.
Marca el comienzo de una nueva forma de practicar.
Tip IEYA
Antes de cerrar este curso, dedica unos minutos a agradecerte el camino recorrido.
No por haber llegado al final.
Sino por haber decidido comenzar.
DIARIO DE VUELO IEYA X
Mi mayor transformación
¿Qué ha cambiado en ti desde el inicio de esta formación?
Lo que me llevo
¿Cuáles son los aprendizajes más valiosos que permanecerán contigo?
Mi relación con el cuerpo
¿Cómo describirías hoy tu relación con tu cuerpo y con el movimiento?
Mi relación con el vuelo
¿Qué significa actualmente para ti la experiencia de suspensión?
Mi compromiso futuro
¿Qué deseas seguir cultivando a partir de ahora?
Mi práctica ideal
¿Cómo imaginas tu práctica dentro de un año?
Lo que quiero recordar siempre
Escribe las enseñanzas que no deseas olvidar.
Carta a mi yo futuro
Escribe una carta dirigida a ti misma para leer dentro de un año.
Incluye:
• Lo que has aprendido.
• Lo que deseas conservar.
• Lo que sueñas seguir desarrollando.
• Lo que quieres agradecerte.
Ritual de cierre IEYA
Busca un momento de calma.
Realiza tres respiraciones profundas.
Cierra los ojos durante unos instantes.
Recuerda el inicio del camino.
Recuerda el recorrido.
Recuerda quién eres hoy.
Y cuando estés preparada, formula internamente esta frase:
«Confío en mi práctica. Confío en mi proceso. Confío en mi vuelo.»
Cierre de la formación
Has completado la Formación de 80 Horas de Yoga Aéreo con Columpio Elástico del Instituto Europeo de Yoga Aéreo.
A partir de ahora dispones de recursos para seguir explorando, aprendiendo y construyendo una relación consciente con el movimiento.
El columpio seguirá siendo una herramienta.
La respiración seguirá siendo una compañera.
La escucha seguirá siendo una guía.
Y el vuelo seguirá recordándote que siempre existen nuevas formas de descubrir, crecer y habitar la experiencia.
Gracias por formar parte de este camino.
Nos encontraremos en el aire.
Idea clave de la lección
El verdadero objetivo de una formación no es llegar al final, sino desarrollar los recursos necesarios para continuar caminando. El vuelo continúa cada vez que eliges respirar, escuchar, moverte y relacionarte conscientemente contigo misma.
